Alex fue un regalo de Mariza la última vez que nos vimos, en el verano de 2011, y con esa carita de no haber roto un plato y su pinta de formalito, me tiene al gallinero revolucionado. Creo que va a ser hora de ampliar la presencia masculina en el patio o los poco "males" que tengo van a quedarse sequitos.
¿No es majete?





